Oración a la Magnífica

Alabo y honro mi alma a Jesucristo,

mi espíritu se llena de profunda alegría y placer

al presenciar la generosidad de Dios Padre Todo Poderoso.

Dios Padre te fijaste en mí que soy una humilde mujer y fiel a ti,

vea mi gran alegría que se desborda en mi rostro

en mi corazón estoy no solo sorprendida, mira mi semblante,

estoy plenamente satisfecha, agradecida, y afortunada

no tengo palabras para describir este momento,

sabré honrar tu palabra, seré reconocida por todas las generaciones a través del tiempo.

Me has dado la dicha de sentirme plenamente satisfecha

y realizada por disfrutar tan esplendida noticia,

gracias por ser tan bondadoso conmigo, Padre mío, Padre Celestial.

Dios eres el más puro y Santo de todos los seres del mundo.

Tu compasión y lastima hacia nosotros va más allá de los tiempos

y sobre todos los que te tienen miedo, de generación en generación.

Demostraste y les dicte una lección de su poder

haciendo desaparecer la soberbia, la altanería,

y la arrogancia causando malestar en sus propósitos y planes.

Aplicaste la justicia, le quitaste a los ricos

y les diste a los pobres, a los desamparados,

a los más humildes y más necesitados les cubriste

sus necesidades y a los ricos los exprópiate de lujos y banalidades.

Cumpliste tu palabra, alabaste y glorificaste exaltando

a Israel sus fieles creyentes como Dios les había prometido en favor de Abraham.

Bendito Dios del universo, que todo lo sabe y todo lo ve,

danos tu misericordia infinita.

Amén.

¿La vigencia de la oración de la Magnífica y su importancia?

La oración de la Magnifica es uno de los pasajes más hermosos que hay, es un recordatorio lo que María en ese momento le dijo a Dios cuando fue a visitar a su prima Isabel, señora ya mayor que no podía tener hijos y Dios le concedió la dicha de que quedara en estado, cuando dio a luz le puso por nombre Juan el Bautista, María mucho más joven decidió ayudar a Isabel en las tareas del hogar, se mudó y vivió con ella un tiempo.

En la oración de la Magnifica, María le da agradecimiento a Dios se siente infinitamente dichosa y llena de gozo y satisfacción porque Dios la eligió a ella, siendo una mujer humilde, pobre, noble de sentimientos fue elegida para que llevara en sus extrañas a Jesús, se sintió alabada y privilegiada por tan grande gesto para con ella que acepto con mucha humildad y dulzura. María dice y anuncia en ese momento la grandiosidad de Dios.

María nos enseña y nos da un mensaje debemos honrar, alabar, y exaltar a Dios Todo Poderoso creador del cielo y de la tierra, debemos tener compasión con los más humildes, debemos practicar la caridad, ser generosos y tener mucha fe y amor a Dios.

¿Enseñanza de la oración de la Magnifica?

Debemos hacernos un examen de contrición de arrepentimiento por haber actuado en desacato a la voluntad de Dios, debemos evaluarnos, estamos cumpliendo con los preceptos de la santa iglesia católica. Debemos darle gracia por todo lo bueno y generoso que ha sido con nosotros, bondadoso y amoroso, debemos alabarlo y honrarlo.

María madre nuestra también está pendiente de sus hijos, se preocupa por nosotros como cualquier madre porque ella lo vivió, dichosos los que le elevan una plegaria, son escuchados, ella nos protege con su santo manto, y nos cuida. Hay que deslastrase, quitarse, despojarse de todo mal pensamiento, mala vibra, soberbia, altanería, vanidad, odio, rencor, ira. Y actuar como debe ser; con humildad, honestidad, bondad, credibilidad, con confianza, con esperanza, con fe, y con amor.